Vanessa Giuliani, hermana del abogado argentino Germán Darío Giuliani, detenido hace más de nueve meses en la cárcel venezolana de Tocorón II, denunció la falta de Estado de Derecho, violaciones a los derechos humanos y tortura psicológica en ese país. La familia sufrió un golpe al ilusionarse con su liberación junto a Nahuel Gallo, quien sí regresó a Argentina, mientras Germán permanece preso por acusaciones falsas de terrorismo, narcotráfico y mercenarismo.
Las autoridades venezolanas vincularon falsamente a Giuliani con una lancha narco y a María Corina Machado, líder opositora proscripta que ganó con su delfín en elecciones manipuladas por el régimen de Diosdado Cabello. Cancillería argentina trabaja desde el primer día con apoyo del Foro Penal, pero Vanessa cuestiona su efectividad ya que solo liberaron a Gallo.
La familia vive una angustia eterna, sintiéndose presos con él en la celda, con comunicaciones esporádicas cada 15 días y desmejoramiento físico. Exigen justicia para todos los presos políticos venezolanos.
Vanessa expresa sentimientos encontrados: alegría por Gallo, pero dolor profundo por la incertidumbre y soledad de su hermano, sintiéndose abandonados sin acompañamiento adecuado pese a la visibilización mediática de Gallo.
La conductora abraza a Vanessa y destaca la importancia de visibilizar la detención ilegítima de Giuliani para lograr su pronto regreso a casa.