Diego reporta en vivo desde Ciprianis, al costado de la General Paz, donde cocinan carnes en tachos a fuego fuerte con carbón y quebracho durante 5 o 6 horas para lograr ahumado. Franco, el maestro parrillero, muestra el vacío y la bondiola con anillo de humo rojizo que da sabor especial, salados desde las 6 de la mañana.
En medio del intenso calor y humo, Diego desarma las carnes, se quema y ahuma la ropa, mientras bromean sobre duchazo posterior. Franco explica que todo sale ahumado de calidad y abundancia, servido en sándwich.
Arman sándwiches de vacío y bondiola, consultan precios alrededor de 20.000, destacando el proceso tradicional en tarros que excita a Diego por su tremendo resultado.