Panelistas y testimonios de comerciantes revelan el colapso económico bajo el gobierno de Javier Milei, contradiciendo las afirmaciones presidenciales de haber triplicado los salarios en dólares.
Una vendedora de bombachas y corpiños cuenta que las ventas decayaron drásticamente: la gente compra solo cuando la prenda se rompe, antes llevaban de a dos o tres pares, ahora buscan lo más barato posible por la falta de plata.
Otro comerciante de zapatos vendió apenas tres pares en un período, y todos los clientes dicen "no tengo plata". Los aumentos en luz, gas, expensas y alimentos hacen imposible vivir.
Critican que el gobierno extermina al laburante y la clase media, con tarjetas de crédito explotadas y desempleo creciente, preguntándose quién votó a este presidente responsable del peor desastre.