Durante su discurso en la apertura de sesiones, el presidente Javier Milei arremetió contra la oposición llamándolos "ignorantes", "manga de ladrones" y "delincuentes", defendiendo que la justicia social es un robo y un trato desigual ante la ley.
Milei se burló de las "operetas" opositoras, refiriéndose a audios falsos y mentiras, y celebró "domarlos" y hacerlos llorar, afirmando que a la mayoría le encanta verlos en esa situación.
En el recinto, la oposición gritaba constantemente contra el presidente, como en un partido de fútbol, pero Milei respondió a casi todos los insultos.