Turistas particulares y micros abandonan las Minas de Wanda al enterarse en la entrada de la nueva ecotasa, que genera malestar y frena el trabajo de los comerciantes locales.
Los visitantes llegan sin saber de esta tasa, que se cobra como un peaje antes de ingresar al yacimiento privado donde pagan otro ingreso, y deciden irse de inmediato, afectando gravemente la temporada turística post-fin de semana largo.
Un micro con 50 a 60 personas enfrentaría un costo superior a 100.000 pesos solo por la ecotasa, más la entrada, lo que resulta inaceptable y corta la afluencia de visitantes.
Los comerciantes se manifestaron desde el primer día sin respuesta del municipio; la intendenta prometió diálogo en un comunicado pero no se acercó, y anoche faltaron a una reunión en el concejo con representantes de las minas.
Víctor reclama que funcionarios den la cara para dialogar y permitir trabajar libremente, mientras fiscalizadores y policías cumplen órdenes sin que los responsables aparezcan.