El presidente Donald Trump confirmó en Truth Social la muerte del ayatolá Alíja Mení, líder supremo de Irán, en ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel esta madrugada. Trump lo califica como "acto de justicia" para los iraníes, estadounidenses y el mundo, acusando a Mení y su "pandilla sedienta de sangre" de miles de asesinatos y mutilaciones.
La operación se lanzó tras el fracaso de negociaciones nucleares: Irán rechazó propuestas de EE.UU. para limitar enriquecimiento de uranio y discutir misiles, manteniendo posiciones firmes. Trump llamó a la Guardia Revolucionaria a rendirse con inmunidad y al pueblo iraní a derrocar el régimen, prometiendo la "mejor oportunidad" para la libertad.
Desde Mar-a-Lago, Trump siguió el operativo en una Situation Room improvisada con Marco Rubio, Susie Wiles; en Washington, J.D. Vance y Tulsi Gabbard coordinaron. Rubio había informado previamente al "Grupo de los Ocho" bipartidista en el Congreso, pese a críticas por actuar sin autorización plena.
Trump contradijo declaraciones previas negando decisión, pero hechos como la reunión en Mar-a-Lago indican planificación. Casa Blanca promete actualizaciones constantes amid críticas internas por repetir ataques tras destrucción de capacidades nucleares iraníes en junio pasado.