Donald Trump acelera acciones militares contra el eje del mal liderado por Irán, eliminando al ayatolá Ali Khamenei y al expresidente Mahmoud Ahmadinejad en bombardeos precisos sin invasiones terrestres, según analistas Eduardo Lázari y Juan Batalame. La Guardia Revolucionaria nombra a Ahmad Vahidi, implicado en la AMIA, como nuevo comandante, mientras Irán mantiene producción de misiles y drones pese a los golpes.
Los expertos destacan que Trump, un transformador del estatus quo, celebra éxitos como la captura de Nicolás Maduro, comparable a Osama bin Laden para Obama, y la muerte de Khamenei, junto a figuras como el narco Mencho. A pesar de encuestas adversas, Trump negocia con dureza y ejecuta campañas aéreas en Yemen, Nigeria, Venezuela e Irán.
Batalame advierte sobre posibles células dormidas iraníes en Europa o EE.UU. que podrían responder con atentados, pero Trump empeoraría la situación de cualquier líder iraní sucesor. Marco Rubio subraya que las promesas de Trump se cumplen, posicionándolo fuerte en elecciones internas pese a contradicciones aparentes.
La discusión enfatiza que EE.UU. debe actuar antes de noviembre, con portaaviones ya en el Golfo Pérsico, y que la decapitación política obliga a renegociar el poder en Irán sin botas en tierra.