Adrián Salonia entrevista en las afueras del Congreso a Marcela, una seguidora de Javier Milei cuyo hijo viste de granadero en homenaje a Manuel Belgrano, y expresa su amor por el presidente porque les devolvió la libertad y el patriotismo.
Marcela cuenta que dejó su fábrica de ropa porque la competencia de prendas importadas baratas, posiblemente de afuera, les impedía competir, y ahora se reinventó haciendo candy bars para niños que se venden bien para cumpleaños, trabajando junto a su marido para llegar a fin de mes.
Ante preguntas sobre despidos, industria nacional y dificultades económicas, ella insiste en que todos deben reinventarse porque es un modelo nuevo, y el que no trabaja no come, atribuyendo problemas a falta de valores transmitidos como sembrar en casa para evitar hambre en un país fértil.
El periodista cuestiona si todos pueden reconvertirse tan fácilmente y si hay reparos por los despidos, pero Marcela replica que solo habla desde su experiencia personal y familiar, manteniendo su apoyo absoluto a Milei.