El presidente Javier Milei comparó los ataques de la oposición al gobierno con el pánico del regreso al kirchnerismo en 2019 y la crisis de 2001, afirmando que políticos estaban dispuestos a generar muertos en las calles para volver al poder.
Milei denunció declaraciones recientes del gobernador Quintela y la senadora riojana María Florencia López, a quienes llamó golpistas, y destacó que el fiscal Stornelli reabrió causas por sedición y eventos de 2001. El "riesgo cuca" disparó el riesgo país, frenó la actividad económica y aceleró la inflación, costando 2,5 puntos de crecimiento y USD 25.000 millones en PBI.
A pesar de los embates, Estados Unidos bajo Donald Trump brindó apoyo contra los desestabilizadores del antiguo régimen. Milei celebró la reducción de la pobreza del 57% heredado al sincerar precios reprimidos, y declaró terminada la "malaria" política tras las elecciones del 26 de octubre, con un Congreso reformista que aprobó leyes clave en sesiones extraordinarias.
El mandatario enfatizó pilares para el crecimiento: equilibrio fiscal y política monetaria restrictiva para bajar inflación y tasas; desregulación para restaurar derechos de propiedad; capital humano priorizando niños nutridos y educados, criticando a la oposición por dejar 7 de cada 10 en pobreza; y apertura comercial contra el fetiche industrialista.