Benjamin Netanyahu dirigió un mensaje en farsi al pueblo iraní instándolo a derrocar al régimen terrorista, prometiendo ataques a miles de objetivos y la liberación de las cadenas de la tiranía. Animó a persas, kurdos y otras etnias a unirse en las calles para una misión histórica, afirmando que la ayuda ha llegado.
Irán lanzó la sexta ola de misiles no solo contra Israel sino también hacia Dubái, Doha, Bahréin, Irak, Omán y Chipre, más de 24 horas después del ataque. Expertos analizan la solidez de la estructura de seguridad iraní pese a la decapitación de la CUP y la falta de líderes opositores fuertes, como en el movimiento Mujer Vida Libertad.
Rubén Guillemi destaca que no hay líderes religiosos de peso en Qom para una transición suave, y vincula los ataques de EE.UU. e Israel a un golpe contra China, principal socio de Irán, similar a Venezuela. Rafael Grossi, jefe de la Agencia de Energía Atómica, reveló que Irán estaba a meses de producir material nuclear.
Guillemi identifica a Alil Ariyani, jefe de seguridad iraní, como el hombre de mayor peso político restante, quien amenazó con ocuparse de Grossi tras la Guerra de los 12 Días. Arabia Saudita apoya descabezar el régimen chiíta pero teme por el turismo en la región.
Ante el alineamiento de Javier Milei con Israel y EE.UU., Argentina no parece en alto riesgo ya que los proxies iraníes como Hezbollah están debilitados por ataques previos en Líbano y otros lugares.