Paulo Bota, analista experto en Medio Oriente, explica que tras la muerte de Ali Khamenei, el régimen iraní ya preparaba la sucesión similar a 1989 post Khomeini, con los Guardias Revolucionarios como decisores clave y sin opciones democráticas, evolucionando a un gobierno pretoriano.
Los ataques militares de Estados Unidos y la falta de acuerdos diplomáticos han fortalecido a los sectores duros del régimen, que rechazan negociar ante amenazas y rupturas como las de Donald Trump, priorizando capacidades militares y desconfiando de tratados rotos.
Tomás Rubén destaca que Trump va por todo con ofensivas como hundir nueve buques iraníes, mientras Israel y EE.UU. tienen superioridad militar y diplomática, asfixiando a Irán condenado internacionalmente.
Bota subraya que las potencias buscan estabilidad regional, no ideología, como en Siria con Ahmed Dajara; países del Golfo necesitan paz para su desarrollo, por lo que el régimen elegirá retórica antiestadounidense pero conservará poder doméstico para sobrevivir, tensionando voluntad y capacidad.
El panel concluye que nadie se suicidará políticamente, optando por oposición verbal mientras mantienen control interno ante la presión de Trump.