El pastor inició el estudio de Hechos capítulo 9, narrando cómo Saulo, futuro apóstol Pablo y perseguidor de cristianos, respiraba amenazas de muerte contra los discípulos y obtuvo cartas del sumo sacerdote para arrestar creyentes en Damasco.
Relató que camino a Damasco, una luz celestial lo envolvió, cayó al suelo cegado y oyó la voz de Jesús preguntando 'Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?', revelando que perseguía al Señor mismo.
Mencionó que Saulo consintió el apedreamiento del mártir Esteban, criado por Gamaliel, y enfatizó la conversión instantánea de Saulo al preguntar 'Señor, ¿qué quieres que yo haga?'.
Explicó que una experiencia genuina con Dios impide traiciones posteriores y compartió anécdotas personales de estudio profundo para retener la Palabra, comparando con su formación en Derecho.
Instó a meditar la Biblia para revelación, advirtiendo que dar coces contra el aguijón es duro, y relató una experiencia propia en Miami en 1979.