El presidente Javier Milei defendió la ley de modernización laboral que barre con un delirio de hace 50 años inspirado en ideas cavernícolas de 80 años atrás, dejando a la mitad de los trabajadores en la informalidad sin derechos, mientras los supuestos campeones de los trabajadores formales terminaron con el 30% de ellos en la pobreza.
Milei anunció que Argentina se convirtió en el primer país de la región en promulgar el acuerdo Mercosur-Unión Europea, destacando que el comercio eleva la calidad de vida mediante competencia y mejores bienes a menor precio. Además, lograron un acuerdo comercial con Estados Unidos tras 21 años del autosabotaje del ALCA, recordando las palabras de Hugo Chávez: "ALCA, ALCA, al carajo", acusando a la dirigencia de llevar al país a Venezuela o Cuba.
El mandatario proclamó el fin de la miseria decadente y el inicio de un nuevo capítulo histórico por voluntad de los argentinos en las urnas. Presentó la moral como política de Estado, con un orden de mérito: primero ética y moral occidental (filosofía griega, derecho romano, estoicos, judeocristiano), según Ulpiano dando a cada uno lo suyo sin dañar; segundo eficiencia económica; tercero utilitarismo político.
Milei repasó la herencia recibida: moneda destrozada por emisión y defaults, falta de inversión destruyendo empresas y jobs, pobreza creciente pese a planes y empleo público, doctrina Zaffaroni impulsada por kirchnerismo convirtiendo calles en baño de sangre, Estado fallido, crimen y homicidios en aumento. Respondió a interrupciones opositoras llamándolos ignorantes, ladrones, mentirosos, brutos, fascistas, instándolos a estudiar y mirar datos como la caída del desempleo.