El presidente Javier Milei describió la herencia recibida como un Estado fallido con fronteras descontroladas, donde no se sabía quién entraba o salía, permitiendo la entrada de criminales y la salida de jóvenes. Denunció una pobreza camuflada por controles de precios del 57%, con 7 de cada 10 chicos pobres y egresados sin saber leer, escribir ni hacer matemáticas básicas en la era de la inteligencia artificial.
Criticó el uso de empresas estatales como aguantaderos de militantes para ocultar la incapacidad de generar empleo genuino, junto a alta presión tributaria, ley laboral anacrónica, regulaciones que sofocaban el mercado y casos como licencias de importación que beneficiaban a amigos del poder. Acusó a proteccionistas de nacionalismo falso para robar a los argentinos, una justicia politizada y 18 ministerios en el gobierno anterior, dejando al país aislado internacionalmente.
Anunció que estabilizaron la economía cortando el déficit fiscal del 5% del PBI en el primer mes sin subir impuestos, recortando 30% el gasto primario en 2024. Eliminaron el déficit cuasifiscal del 10% del PBI en seis meses y recomponen reservas, agradeciendo a Luis "Toto" Caputo, Santiago Bausili y Pablo Quirno por evitar la hiperinflación a puro libre mercado.
En seguridad, destacó la labor de Patricia Bullrich con leyes antimafia, protocolo antipiquetes y plan bandera, bajando homicidios 17% nacional, 65% en Rosario, robos 20% en 2025 y piquetes de 9.000 a cero anuales, junto al Ministerio de Capital Humano de Sandra Petovelo.