Javier Milei, presidente de la Nación, detalla en su discurso ante el Congreso Nacional los logros de sesiones extraordinarias como la ley de inocencia fiscal, reforma penal juvenil y modernización laboral, que barre con regulaciones cavernícolas dejando a la mitad de los trabajadores en la informalidad.
Milei celebra la baja del desempleo pese al aumento de la oferta laboral, critica a la oposición por ignorar datos y recitar poemas, y anuncia que Argentina se convirtió en el primer país de la región en promulgar el acuerdo Mercosur-Unión Europea, además de un pacto comercial con Estados Unidos tras 21 años.
Recuerda el autosabotaje con el ALCA gritado por Hugo Chávez, afirma el fin de décadas perdidas y proclama un nuevo capítulo histórico guiado por la moral como política de Estado, con orden de mérito: primero ética y moral occidental (filosofía griega, derecho romano, valores judeocristianos), luego eficiencia económica y por último utilitarismo político.
Vuelve a la crisis heredada con moneda destrozada por emisión, defaults, falta de inversión destruyendo empresas, pobreza creciente pese a planes sociales, calles convertidas en baño de sangre por doctrina Zaffaroni impulsada por kirchnerismo, piquetes financiados con asistencia social y fronteras colador fomentando narcotráfico.
Ataca a la oposición llamándolos ignorantes, ladrones, delincuentes con líder presa por cuadernos y Vialidad, fascistas inspirados en Mussolini, y los desafía a mirar números reales en lugar de mentir.