Javier Milei continúa su tercer discurso de apertura de sesiones ante el Congreso, celebrando la transformación económica con caída del desempleo pese al aumento de oferta laboral y criticando la alergia opositora a los datos duros. Bromea sobre encontrar a su banda de rock en el recinto y responde a interrupciones llamando fracasado al que llegó a presidente.
Milei destaca logros comerciales como el primer acuerdo Mercosur-Unión Europea en la región, que eleva la calidad de vida vía competencia, y un pacto con Estados Unidos tras 21 años, recordando el autosabotaje de Hugo Chávez con su grito de "ALCA al carajo" que llevó al país hacia Venezuela.
Anuncia la moral como política de Estado, con orden de mérito: primero ética y moral occidental basada en filosofía griega, derecho romano, estoicos y valores judeocristianos, citando a Ulpiano sobre justicia como dar a cada uno lo suyo sin dañar. Segundo, eficiencia económica; tercero, utilitarismo político. Responde interrupciones sobre fascismo acusando a la oposición de inspirarse en socialistas.
Recuerda la herencia recibida: moneda destrozada por emisión, inestabilidad destruyendo empresas, pobreza creciente pese a planes, doctrina Zaffaroni convirtiendo calles en baño de sangre, Estado fallido con piquetes financiados por asistencia social y fronteras colador que fomentan narcotráfico como en Rosario.
En el período previo aprobó primer presupuesto sin déficit en 100 años, ley de inocencia fiscal, reforma penal juvenil y modernización laboral que barre delirios de 50 años inspirados en ideas cavernícolas, dejando atrás 30% de trabajadores formales pobres.