Javier Milei continúa su discurso en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso, destacando la aprobación de la ley de modernización laboral que sacará a trabajadores del mercado informal y alineará el empleo con la transformación económica en curso, mientras critica a la oposición por su alergia a los datos y por dejar al 30% de trabajadores formales en pobreza.
El presidente celebra que Argentina sea el primer país de la región en promulgar el acuerdo Mercosur-Unión Europea y logra un pacto comercial con Estados Unidos después de 21 años, burlándose del autosabotaje pasado inspirado en Hugo Chávez con su grito contra el ALCA, que llevó al país camino a Venezuela.
Milei anuncia el fin de décadas de miseria con un cambio de época guiado por la moral como política de Estado, priorizando ética occidental, filosofía griega, derecho romano y valores judeo-cristianos, seguida de eficiencia económica y utilitarismo político, todo para otorgar a cada uno lo suyo.
Recuerda la herencia recibida de un Estado fallido con emisión descontrolada de 28 puntos del PBI, pobreza creciente pese a planes, calles convertidas en baño de sangre por doctrina kirchnerista, piquetes financiados con asistencia social y fronteras colador que fomentan el narcotráfico como en Rosario, todo mientras insulta a opositores llamándolos ignorantes, ladrones y delincuentes.
Interrupciones constantes del Congreso con gritos de '¡Presidente!' y acusaciones de fascista no detienen su relato agresivo, donde exige que estudien y miren los números del desempleo caído y logros contra la crisis terminal heredada.