El presidente Javier Milei denunció que la oposición generó un nivel de incertidumbre "pocas veces visto" mediante un ataque coordinado que incluyó leyes irresponsables en el Congreso, operaciones mediáticas y acciones empresarias apostando a la devaluación, comparable solo con el regreso al kirchnerismo en 2019 y la crisis de 2001.
Este "riesgo cuca" disparó el riesgo país, atacó el peso equivalente a 50.000 millones de dólares (50% de M2), frenó la actividad económica y aceleró la inflación, costando 2,5 puntos de crecimiento y 25.000 millones de dólares en PBI. Milei mencionó declaraciones recientes del gobernador Ricardo Quintela y la senadora María Florencia López, denunciados por el fiscal Carlos Stornelli, y exigió justicia por posibles sediciones.
A pesar de los embates, el gobierno obtuvo ayuda clave de Donald Trump y Estados Unidos contra los "golpistas del antiguo régimen". Milei destacó la reducción de la pobreza del 57% heredado a cerca del 30% en su gestión, agradeció al Congreso por reformas clave aprobadas en sesiones extraordinarias y afirmó contar con fuerza para enfrentar nuevos golpes.
El presidente delineó los prerrequisitos para el resurgimiento económico: equilibrio fiscal y política monetaria restrictiva para eliminar la inflación, junto a tres pilares de largo plazo como desregulación, capital humano (priorizando niños con nutrición y educación) y apertura comercial, criticando el "fetiche industrialista" histórico.
Milei subrayó que la sociedad se "inoculó" contra la "malaria" opositora el 26 de octubre pasado, con un Congreso reformista y economía expandiéndose inicialmente al 6-8% antes de los ataques.