El analista Luciano Sácara explicó que el sistema iraní es resiliente ante la muerte de Ali Khamenei, con la Guardia Revolucionaria como actor principal para garantizar la continuidad del poder y sofocar protestas, impidiendo un cambio de régimen inmediato como desea Donald Trump.
La televisión estatal iraní confirmó oficialmente la muerte de Khamenei con un presentador llorando, describiéndolo como mártir en Ramadán, mientras mostró rezos en Mashhad; contrastó con celebraciones en Teherán y Karaj tras anuncios de Benjamin Netanyahu y Trump, quien lo llamó una de las personas más malvadas.
El Poder Judicial iraní reportó también la muerte del jefe de la Guardia Revolucionaria Mohamed Pakpur, Ali Shamhani y familiares de Khamenei; Irán prometió una ofensiva feroz contra Israel y bases aliadas, con ataques en Bahrein cerca de la Quinta Flota de EE.UU.
Se analiza una posible interna entre élites clericales y militares por la sucesión, con la Asamblea de Expertos eligiendo al nuevo líder entre 88 clérigos; Mohamed Ali Mohamedi Kermani dirige el consejo, y facciones conservadoras podrían fracturarse ante una población joven que busca moderación.
Estados Unidos e Israel podrían atacar al nuevo sucesor si no negocia, similar a casos previos; el régimen prioriza continuidad pese a presiones externas.