Israel y Estados Unidos abatieron a comandantes clave de la Guardia Revolucionaria iraní, incluyendo al jefe militar, en una ofensiva conjunta contra instalaciones nucleares y bases en Irán, en respuesta a misiles lanzados por Teherán contra bases en Dubái, Abu Dhabi, Baréin y Qatar. El primer ministro Benjamin Netanyahu justificó los ataques destacando el "régimen asesino" de Irán, que reprimió salvajemente protestas internas matando a miles de civiles, niños y ancianos que pedían libertad.
Irán reportó 53 niñas muertas y 48 heridas en un bombardeo israelí a una escuela primaria en Minab, al sur del país, lo que agrava el conflicto. Netanyahu criticó los 47 años de amenazas de "muerte a Israel y a América" por parte del régimen iraní, mientras Donald Trump confirmó la participación estadounidense para destruir misiles y el programa nuclear, exigiendo que Irán renuncie explícitamente a armas atómicas.
El analista Andy Chirino explicó que los ataques no son casuales, sino oportunos por menor riesgo militar para EEUU e Israel, en medio de negociaciones fallidas. Irán, exaliado de EEUU, ahora ve la capacidad nuclear como esencial contra el "imperio occidental", evocando invasiones como la de Irak. Israel eliminó jefes militares, con el líder supremo Ali Khamenei y ministros como objetivos prioritarios, mientras audiencias reportan sirenas en Tel Aviv y detonaciones en Dubái.
La cobertura enfatiza la amenaza iraní pese a su inferioridad militar frente al poderío de EEUU, con despliegues como los buques USS Abraham Lincoln y Gerald Ford. Irán optó por atacar bases aliadas en el Golfo para evitar confrontación directa. Testimonios de argentinos en Israel, como la hija de Viviana Méndez en Tel Aviv, confirman evacuaciones selectivas por sirenas de misiles.