Medios iraníes y autoridades aliadas confirmaron la muerte del líder supremo Ali Khamenei en ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra su complejo en Teherán, con 200 muertos y 700 heridos según la Media Luna Roja. El presidente Donald Trump lo anunció en Truth Social como éxito para destruir misiles y nucleares iraníes, iniciando operaciones mayores por cambio de régimen. Benjamin Netanyahu llamó al pueblo iraní a levantarse contra el régimen asesino.
Manifestantes progubernamentales en Teherán prometieron represalias y vaticinaron la caída de Israel, mientras la TV israelí confirmó a Khamenei como objetivo. El analista Luciano Sácara desde Doha explicó que la Guardia Revolucionaria garantizará continuidad pese a la muerte, con sucesión por Asamblea de Expertos o consejo clerical, influida por élites militares como Ariyani e Isamhani. No prevé colapso inmediato ni cambio de régimen, sino resiliencia del sistema ultraconservador.
Irán lanzó misiles y drones contra bases en Arabia Saudita, Emiratos, Bahréin, Qatar, Jordania y Kuwait, atacando la Quinta Flota en Manama. La TV estatal iraní mostró luto por Khamenei, su hija, nieta, yerno, el jefe de Guardianes Mohamed Pakhpur y asesor Ali Shamhani. Prometieron ofensiva feroz contra Israel y bases de EE.UU., con riesgo de fractura entre facciones conservadoras.
Netanyahu y Trump enfatizaron bombardeos continuos para paz en Medio Oriente, mientras persisten explosiones en el Golfo Pérsico y tensiones por sucesión repentina en Irán.