Furia, participante finalista de Gran Hermano, reveló que tenía la victoria casi asegurada pero no se llevó el premio, aunque ganó el amor del público y abrió puertas laborales como su reciente paso por un reality en Chile.
La concursante, de familia italiana y oriunda de Argentina, atribuye su éxito a la autenticidad y genes ganadores, negando que su género influyera en la derrota ya que mujeres ganaron ediciones previas, y destaca haber generado ruido con estrategias, humor y peleas genuinas contra al menos 15 compañeros durante siete meses de convivencia.
Explicó dinámicas del encierro como manejar la cocina o el baño compartido por 22 personas, tolerar asperezas, presupuestos semanales para comida que a veces fallan y egos por el control de la casa, donde ella fue una de las líderes.
Rumores sobre sueldos en realities locales señalan a Andrea del Boca ganando hasta un millón por día, mientras participantes comunes rondan 137.000 pesos semanales o 200.000 mensuales en su edición, y Furia estima cifras más altas para figuras reconocidas.
Presentó a su novio Nico, arquero de 32 años en el club Excursionistas, aclarando que no es botinera y se gana su dinero propio tras limpiar una imagen negativa post-eliminación.