Estados Unidos e Israel atacaron una reunión de altos mandos iraníes en Teherán, eliminando al líder supremo Ali Khamenei de 86 años mientras negociaba en Ginebra, en un golpe quirúrgico que desató la furia de Irán.
Irán contraatacó bombardeando 27 bases militares estadounidenses en la región, aeropuertos civiles como los de Dubái y Kuwait —con el de Kuwait destruido—, y cierres masivos del espacio aéreo en Irán, Irak, Siria, Israel, Emiratos, Omán y más, paralizando el turismo de lujo y dejando pasajeros varados en Doha.
Títulos de la prensa global dan por muerto a Khamenei: Tehran Times advierte capacidad de respuesta, Bild de Alemania y New York Times confirman el ataque, La Vanguardia y El Mundo de España alertan erupción de guerra en Medio Oriente, mientras Sunday Telegraph cita a Trump sobre ruinas.
En Irán se activa el Consejo de Transición con el presidente Pezeshkian, quien sobrevivió al ataque junto al jefe del Poder Judicial y un ayatolá clave; convocarán al Consejo de 88 clérigos para elegir sucesor entre el hijo de Khamenei, un general militar o el nieto de Khomeini, pese a edades avanzadas.
Bombardeos continúan: misiles iraníes impactan Tel Aviv, causando una muerte y heridos; sirenas suenan en Jerusalén y Haifa; Israel responde con Arrow interceptando fuera de la estratósfera. En Karachi, Pakistán, disturbios antigüamericanos asaltan el consulado de EEUU, pese a alianzas pasadas rotas por operaciones como la muerte de Osama bin Laden.