Informes del ejército confirman el hallazgo del cuerpo de Ali Khamenei en su complejo residencial tras un ataque, aunque no hay confirmación oficial aún. El líder supremo de Irán, figura intocable hasta ahora, habría sido abatido en una operación de Estados Unidos e Israel.
El primer ministro Benjamín Netanyahu reveló indicios fuertes de su muerte, mientras se espera un anuncio de Donald Trump, posiblemente en un discurso formal dada la magnitud histórica del hecho. La operación buscaba atacar directamente los sitios donde reside Khamenei y promover un cambio de régimen en Irán.
En caso de confirmarse, sería un éxito total para Washington y Tel Aviv, resquebrajando las estructuras del régimen iraní. Un consejo de expertos nombraría un sucesor, pero no hay uno claro en esta crisis, lo que podría generar movilizaciones internas.
Analistas destacan el impacto global, con posibles coletazos en otras potencias interesadas en el conflicto, comparándolo con una noticia de altísimo impacto en décadas.