Un delincuente extremadamente violento irrumpió en una agencia de autos abierta al público a las 4 de la tarde, apuntando con un arma a un bebé en el sillón, pateando en la cabeza al padre y arrastrando a la madre para golpearla también. Tenía datos precisos sobre la plata en efectivo de la venta de un auto y exigía el dinero específico.
El panel de Crónica TV muestra el video de las cámaras de seguridad, destacando la ferocidad del ladrón, posiblemente drogado o ebrio, de unos 40-50 años con antecedentes penales probables. La bebé no llora milagrosamente, pero el tipo la deja sola apuntándole mientras obliga a los adultos a entrar a otra habitación.
Indignación total en el estudio: piden 1.500 años de prisión, pena de muerte, fin de la 'puerta giratoria' judicial y cárceles lejanas como Ushuaia. Critican que en Argentina la cadena perpetua no existe realmente y reclusos salen rápido, comparando con casos como los rugbiers de Báez Sosa.
Los conductores enfatizan que este hombre no puede convivir en sociedad, debe ser expulsado permanentemente. Analizan que se necesita seguridad armada en comercios y que el reconocimiento facial lo atrapará pronto, pero el trauma a las víctimas es irreparable.
Se investiga el video para identificar a posibles cómplices en la concesionaria, confirmando organización criminal al tener el dato del pago en efectivo por el vehículo vendido.