Delincuentes armados irrumpieron de manera agresiva en una agencia de autos en González Catán, zona oeste del Gran Buenos Aires, y llegaron hasta la vivienda familiar en la parte trasera. La familia, incluyendo un niño de tres años, fue sometida bajo amenaza de muerte mientras los ladrones exigían dinero.
La mujer de la casa, tirada en el piso, rogaba que no la mataran ni tocaran a su bebé, mientras su marido entregaba el dinero para evitar una tragedia. Los asaltantes, con rostros parcialmente descubiertos pese a las gorras, pretendían que las víctimas los miraran a la cara, pero el hombre le indicó a su esposa mirar al piso.
Alejandro, el dueño de la agencia y víctima del robo, mostró después en su Instagram el rostro de al menos uno de los delincuentes. Afortunadamente, nadie resultó baleado, pero las imágenes capturan la desesperación y el terror de la familia.
El conductor destacó lo terrible de estas escenas recurrentes en el conurbano, donde la inseguridad deja a la gente sin sentirse segura en sus hogares.