La ciudad china de Gufú, en Anhui, puso en marcha un agente de tránsito robótico que opera en vías públicas con oficiales humanos.
Equipado con seis cámaras y lidar, dirige tráfico con gestos, recuerda normas y coordina en tiempo real, actuando como disuasorio.
En fase de entrenamiento, recopila datos para análisis central y se prepara para difusión de normas y detección de incivilidades.
Representa robots asumiendo roles de autoridad en espacios públicos.