La avenida Boedo en Buenos Aires se transforma los fines de semana en un punto de encuentro para dueños de autos clásicos que exhiben vehículos como Fiat, IAVA, Torino y Sorpasso, compartiendo historias de pasión y restauración.
Norberto Salpietro relata cómo recibió un Fiat Guiado en 1986 como regalo de su padre, lo usó en su adolescencia y luego trabajó con Omar Wilke en ENET preparando autos de TC, incluyendo campeonatos con Walter Hernández, hasta convertirse en tapero con piezas de Rafael y ahora Esteban Balestrini.
Ramón Mancuso presenta su Fiat 147 Zorpallo modelo 83, comprado hace 12 años en Córdoba, restaurado con cariño, cambios de aceite cada tres meses, completamente original y apto para viajes largos a Mar del Plata o Córdoba.
Otro dueño comparte anécdotas de su Sorpasso de 1983, mimado y cuidado, que genera admiración pública, con gente abrazándolo en semáforos o pidiendo fotos en peajes.
Un apasionado por el Torino cuenta que lo encontró en 2000, lo compró en 2008 tras insistir, y lo restauró él mismo durante cinco años con pintura propia, motor nuevo, frenos y piezas originales difíciles de conseguir, mientras equilibraba su trabajo diario, generando emoción en quienes lo ven pasar, especialmente mayores que recuerdan su época de gloria en TC.