Felipe y Martita Ford celebraron sus cumpleaños con una fiesta exclusiva para 40 invitados en un boliche top de Buenos Aires, completamente alquilado y ambientado como Fortnite Show con calcos, frases y tragos personalizados con nombres relacionados a su padre Ricardo Ford, como Miami, Basta Chicos y Shager.
Felipe llegó con saco sin camisa debajo, estilo escotado elogiado por el panel y comparado con el de Santiago del Moro; Martita, de 22 años, lució vestido brilloso tras arreglarse con Christian Rey, quien la peinó y maquilló.
En entrevistas del cazador de Infama, Martita dijo que cree que su padre murió en el momento justo y se posicionó madura; Eduardo Ford, con Rocío Marengo, se emocionó al ser preguntado qué haría Ricardo ahí, deseó unión familiar y sugirió que los sobrinos definan su rol en la fábrica.
El panel nota tensiones familiares: Martita siente que necesita prepararse más para manejar la empresa, Felipe fue frenado en ideas, y hubo posteos sobre falta de apoyo; aun así, destacan la estética Ford y el mito de Ricardo.