El invitado afirma sentirse muy bien físicamente tras enviudar hace más de dos años y niega sentirse solo, rodeado de una gran familia con sobrinos y nietos de su hermano, en total 15 o 20 personas.
Explica que adora a sus sobrinos nietos y vive en familia, superando todas las dificultades emocionales. Mirtha Legrand bromea sobre las muchas mujeres enamoradas de él y lo califica de seductor por su risa.
Él lo niega rotundamente, insiste en que la vida privada es sagrada y que nunca habla de sus asuntos personales, aunque acepta que cada uno tiene sus pecaditos.