El profesor Charlie explica en el programa el origen de la superstición de no pasar la sal de mano en mano. En la antigua Roma, la sal valía tanto como el oro blanco y se usaba como moneda para pagar a transportadores, de ahí surge la palabra salario.
Los conflictos surgían cuando la sal se caía durante el traspaso manual al comprar mercaderías como aves, por lo que se empezó a apoyar la sal en una superficie plana hasta cumplir la transacción, costumbre que persiste hoy incluso en restaurantes.
El panel debate con humor si creer en supersticiones esclaviza, y Charlie anuncia más explicaciones como levantarse con el pie izquierdo, vinculado a creencias romanas donde la izquierda era controlada por espíritus malignos y significa siniestro en latín.
Continúan con el origen cristiano de cruzar los dedos para buena suerte, nacido de cristianos perseguidos antes del edicto de Milán en 313, cuando se cruzaban dedos para formar una cruz y pedir ayuda divina.
Los panelistas comentan con risas y opiniones personales, cuestionando si estas creencias antiguas siguen vigentes en la era moderna.