Un grupo de policías agredió brutalmente a un periodista en una zona donde no había manifestación alguna, solo medios de comunicación cubriendo un pequeño acto de Greenpeace. Los efectivos lo arrastraron por el piso, lo patearon repetidamente y le cortaron la cara con una cámara mientras le aplicaban gas pimienta indiscriminadamente.
En el video que comentan en vivo, se ve cómo compañeros intentan ayudar al herido, pero policías vuelven a atacarlo entre cuatro efectivos, avalados aparentemente por un oficial de civil que posa la mano sobre uno de ellos. Los panelistas denuncian que no había desborde ni protestantes cerca, solo periodistas, cámaras y fotógrafos trabajando.
Critican duramente la actuación policial como un "manejo desastroso" y una "vergüenza", exigiendo que los responsables, que dieron la orden de "córranlo ya", sean identificados y apartados del uniforme. Mencionan casos similares como el de Fabián Rubino, quien recibió balazos de goma en otra protesta.
Facundo, el periodista agredido, acaba de salir de atención médica, y los conductores intentan contactarlo en vivo para conocer su estado. También nombran a Agustina, quien estaba presente en la escena. Los agresores son calificados como "violentos que no deberían tener el uniforme".