La ONU no confirma los reportes sobre la muerte del líder supremo iraní Ali Khamenei en los bombardeos, aunque el hecho ya se conocía desde la tarde y Donald Trump lo anunció. El experto Muki Teneu explicó que esta muerte podría detonar problemas mayores, por lo que la ONU posterga la confirmación usando formalidades.
Teneu detalló advertencias previas de grupos aliados de Irán: los hutíes en Yemen, el jefe chiita iraquí Al-Sistani y Hezbollah en Líbano condicionaron su no intervención a no tocar a Khamenei. Estados Unidos e Israel prepararon un ataque sorpresa con dos flotas de portaaviones, donde Israel lideró el 85% de los golpes y EEUU la defensa antimisiles.
La estrategia incluyó distracciones para engañar a Irán, que planeaba un ataque preventivo propio para salvar su orgullo. El timing del sábado evitó impacto en bolsas, dominó las noticias y arruinó el fin de semana de periodistas, patrón habitual de Trump. China, aliada de Irán, ordenó evacuar a sus diplomáticos.
Teneu descartó relevancia de ONU, Macron o Sánchez, enfocándose en que las acciones siguen el plan mayor de Trump, quien prefiere negociaciones pero se preparó para guerra usando la teoría del 'loco'. La población israelí vive con tranquilidad pese a los aviones, y no hay solución posible con el régimen fundamentalista iraní basado en interpretaciones religiosas literales.