Tras reflexionar sobre la historia de Valdecién, el pastor insta a los televidentes a aceptar a Jesús para transformar sus vidas y anuncia oración colectiva.
En una intensa sesión de oración, el pastor y Pastor Jaime reprenden males espirituales y físicos, ordenando en nombre de Jesús la salida de cáncer, metástasis, endometriosis, prostatitis, alergias, tumores y secuelas de vacunas o accidentes.
Dirige oraciones específicas contra problemas cardiovasculares, trombosis, várices, ansiedad, pánico, esquizofrenia, demencia y perturbaciones mentales, exigiendo al mal que abandone desde la cabeza hasta los pies.
Los fieles deben repetir "En el nombre de Jesús, sal de mi vida" y alabar a Jehová Rafa, el Señor que sana, uniendo fe para expulsar toda enfermedad.