La Policía de la Ciudad intensifica la represión con gas pimienta directo a las caras y piernas a corta distancia, empujones, patadas por debajo de escudos y corridas constantes contra 200-250 manifestantes de FATE, docentes, trabajadores del Hospital Garrahan, familias de ILVA y organizaciones de izquierda que cortan Avenida 9 de Julio, Diagonal Norte, Corrientes, Carlos Pellegrini y Cerrito en el Obelisco durante hora pico.
Los efectivos forman un medio círculo para desplazar a los manifestantes hacia la Plaza de la República, pero el caos total persiste por falta de diálogo y efectivos iniciales insuficientes; reporteros en vivo relatan fallas en el operativo, con policías corriendo detrás y manifestantes sorteando avances para recortar calles nuevamente.
Llegan refuerzos urgentes en tres vans y carros de asalto con hombres y mujeres policías, más un camión hidrante listo para intervenir; un legislador porteño denuncia en vivo que ofrecieron dejar un carril libre en el metrobús pero la policía reprimió igual, exigiendo respuestas sin "pales y gases" ante familias en la calle.
La situación permanece muy tensa, con gas pimienta flotando en el aire afectando incluso al jefe del operativo; los exaltados manifestantes retroceden lentamente pero empiezan a marchar por Cerrito hacia Avenida de Mayo y el Congreso, en medio de protestas contra la reforma laboral, mientras se esperan columnas mayores de UTEP, ATE, CTA, Frente Sindical Unidos y Cámpora desde las 10.
La CGT no participa hoy por su movilización del lunes al Palacio de Tribunales para presentar amparos judiciales contra la reforma.