Los analistas del panel advierten que las tensiones en Medio Oriente se intensifican con el gobierno de Donald Trump, alcanzando un clímax bajo el principio de invasión por poderío, similar a la invasión rusa a Ucrania hace cuatro años.
Señalan que este modelo inspira a Trump, quien reconoce abiertamente a la Federación Rusa, mientras el gobierno de Benjamin Netanyahu en Israel actúa con Estados Unidos como aliado fuerte que impulsa las acciones en lugar de ser arrastrado.
En las calles de Israel, los mecanismos de defensa civil operan con normalidad: la gente se refugia en albergues, se emiten alertas por correo para distintas ciudades y el país mantiene una rutina acostumbrada a estos conflictos.
Sin embargo, persiste la gran duda sobre el curso futuro del enfrentamiento, recordando los asesinatos selectivos previos a líderes iraníes como Khamenei y la posibilidad de desescalada o reacciones imprevisibles.