La población iraní salió a las calles de Teherán a festejar la muerte del dictador Ali Khamenei, confirmada tras bombardeos intensos de Estados Unidos e Israel. Donald Trump anunció que los ataques continuarán hasta eliminar la amenaza terrorista, respaldado por el pueblo norteamericano que ve en esto una victoria contra la dictadura iraní de décadas.
En Estados Unidos, la gente percibe un resurgimiento de poder con Trump, quien capturó previamente a Nicolás Maduro y al Mencho, avanzando en Gaza y ahora en Irán. Irán está aislado sin apoyo de Rusia, China, Hezbollah ni Hamas, mientras países latinoamericanos toman recaudos ante posibles represalias. Se incrementó la seguridad en sinagogas, colegios y embajadas.
La corresponsal Andrea Eisman reportó desde EE.UU. la evacuación de hijos de diplomáticos de Israel y el aplauso bipartidista a la agenda de Trump. El plan es atacar y reconstruir: educación, economía y paz en Irán, transformándolo en un país próspero sin nucleares agresivos. Israel recibe apoyo total como aliado eterno, interceptando misiles iraníes.
El analista Andrés Bruno destacó el descabezamiento del régimen teocrático similar a lo hecho con Hamas y Hezbollah, pero duda si sin tropas terrestres bastará para el cambio de régimen. Jorge Castro señaló el aislamiento total de Irán. La alianza Trump-Netanyahu redefine el tablero geopolítico hacia negocios pacíficos y turismo.