Irán lanzó una oleada de misiles balísticos y drones contra bases israelíes y estadounidenses en Medio Oriente, en represalia por los bombardeos de la operación Midnight Hammer de EE.UU. e Israel sobre instalaciones nucleares en Teherán, Bushehr, Isfahan, Fordo y Natanz.
Donald Trump justificó el ataque iniciado alrededor de las 3 de la mañana hora local, destacando que destruyó parcialmente las capacidades nucleares iraníes pese a bombas antibúnker. Irán, miembro clave de la OPEP con vastas reservas de petróleo, no posee armas nucleares confirmadas pero enriquece uranio al 60%, capacidad que aceleró tras la salida de Trump del tratado nuclear de Obama en 2017.
El panel discute la geografía montañosa de Irán que complica invasiones terrestres por EE.UU. u OTAN, optando por bombardeos selectivos contra sitios nucleares y misilísticos. Irán contraatacó con misiles hipersónicos que viajan a más de 10.000 km/h, superando defensas aéreas actuales en bases de EE.UU.
Países como Rusia, China y Venezuela podrían condenar la acción de Trump, aunque pocos cuestionarían un ataque contra proliferación nuclear pese a violar soberanía iraní. El conflicto continúa con atención minuto a minuto.