La invitada describe la intensidad emocional del exilio, destacando que nadie comprende cómo un ser humano soporta tanto tiempo lejos de su hogar. Explica que se requiere una fuerza interna enorme para resistir la separación de la patria, las costumbres y las comidas propias.
Recuerda con dolor cómo evitaba mirar el avión de Aerolíneas Argentinas al partir en otros vuelos, porque ese avión representaba su patria perdida. Subraya que el exilio no es comparable ni siquiera a un paseo prolongado, ya que la gente no aguanta más de 40 días sin su entorno familiar.
Enfatiza la necesidad de dureza externa e interna para sobrevivir a esa experiencia devastadora, evocando los olores y todo lo que une al ser humano con su tierra natal.