Durante el mes de Ramadán, los gazatíes desplazados enfrentan lluvias torrenciales que inundan campamentos improvisados como el de Hanunis al sur del enclave palestino.
Un informe de la ONU de diciembre advirtió que 761 sitios de desplazamiento con 850 mil personas están en alto riesgo de inundación.
Algunos palestinos evacuados por razones médicas acuden a hospitales en el norte del Sinaí en Egipto, tras la reapertura parcial del cruce de Arafah por Israel vía COGAT el 2 de febrero, como parte de un frágil alto el fuego negociado por Estados Unidos.
Relatos incluyen a Iman al-Raí, herida grave con hermanos martirizados, y otra paciente con lesiones de guerra, diabetes e hipertensión; hasta el 18 de febrero solo 640 evacuados médicos salieron según autoridades gazatíes.