Un estudio del grupo de alimentación-nutrición de la Universidad Rovira i Virgili y el Instituto de Investigación Sanitaria Pere Virgili de Tarragona, España, revela que mayor variedad en la dieta se relaciona con menor mortalidad y vida más larga. Analizaron hábitos de adultos y concluyeron que diversidad en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y proteínas saludables reduce riesgos de enfermedades crónicas.
La clave está en comer de forma variada para mejorar la salud general, con énfasis en dietas basadas en plantas como la mediterránea, que enriquecen la microbiota intestinal y elevan niveles de NAD, clave para la longevidad. Los expertos recomiendan personalizar la alimentación según la etapa de vida.
Los niveles de NAD caen a la mitad después de los 40 años y se pueden aumentar con alimentación, actividad física intensa y suplementos como el precursor NR (Nicotinamida Ribósido), disponible en Argentina como Telomerina NAD, que se convierte en NAD en el cuerpo y apoya genes de longevidad, estabilización del ADN y reducción de enfermedades.
El doctor David Sinclair de Harvard investiga reversiones de edad en humanos, reforzando que no se debe comprar NAD directo sino su precursor para beneficios en metabolismo, colesterol, neuronas e inmunidad. El tratamiento integral incluye dieta, movimiento y nutrientes como Telomerina para frenar el envejecimiento.
Esto posiciona el envejecimiento como enfermedad tratable, mejorando calidad de vida con evidencia científica creciente.