El conductor subraya que no respetar el orden constitucional es un delito imprescriptible directamente en la Constitución, más allá del Código Penal, y muestra la gravedad de las declaraciones de la senadora Florencia López.
Explica que en política la palabra es acción, y quienes desde una banca o poder sugieren no respetar el voto popular cometen un acto grave que no puede pasar desapercibido.
Recuerda incidentes en el gobierno de Alberto Fernández donde sectores kirchneristas radicalizados también amenazaron rupturas constitucionales, insistiendo en que los gobiernos deben terminar normalmente.
Apoya la actuación del fiscal Stornelli y espera que la Justicia actúe si los responsables no se dan cuenta de sus palabras, porque las palabras no deben ser gratis.