La Policía de la Ciudad intensifica el desalojo en el Obelisco con la tanqueta hidrante y más efectivos que avanzan por Diagonal Norte y Carlos Pellegrini contra manifestantes que resisten en la 9 de Julio y Pellegrini. Los trabajadores protestan contra la reforma laboral en debate en el Senado y despidos en fábricas como FATE.
El móvil de Juan Pablo Guerri describe repeticiones de avances policiales con escudos y gases, mientras los manifestantes corren en círculos ordenados, protegidos con barbijos y lentes, anticipando la represión. La tanqueta actúa como cerrojo, impidiendo evasiones, y se suma motos del SAME de forma preventiva.
Refuerzos constantes forman un cerco, cortan el metrobús y empujan a los manifestantes hacia Cerrito, donde prosiguen los choques. La superioridad numérica policial hace difícil que los manifestantes eludan el operativo.
Los efectivos avanzan con determinación para liberar arterias clave como la plaza de la República, epicentro de movilidad en Buenos Aires, mientras vehículos adicionales refuerzan la presión.
Gastón Marote detalla que el objetivo es despejar el metrobús, con más refuerzos policiales llegando al lugar.