La Policía de la Ciudad despliega corridas inéditas a lo largo de la 9 de Julio persiguiendo a manifestantes que se reagrupan en calles como Cerrito, Bartolomé Mitre y Belgrano cerca del Obelisco. El móvil de Juan Pablo Guerri relata avances policiales con escudos, gases y control urbano, mientras los trabajadores protestan contra la reforma laboral en debate en el Senado y despidos en fábricas como FATE.
Los efectivos superan en número a los manifestantes, cortando el metrobús y arterias clave como Diagonal Norte, Carlos Pellegrini y Rivadavia a la altura de Callao. Gastón Marote detalla unos 1200 efectivos federales en el Congreso (850 policías federales, 380 de Gendarmería, 100 de Prefectura y 50 de PSA), más Policía de la Ciudad y 200 gendarmes en Panamericana ramal Tigre a la altura de Uruguay.
El conflicto, nunca visto en esta forma, dura más de una hora con manifestantes huyendo y volviendo a cortar calles en un "encierro" dinámico. Llegan refuerzos policiales, SAME en motocicletas por posibles heridos y un hidrante. Las autoridades fueron sorprendidas ya que esperaban el foco en Panamericana más tarde, y el desborde obliga a rever operativos futuros.
El reclamo diversifica focos de tensión, con policía reagrupándose en cada sector. En el Congreso, blindado para la votación de la reforma laboral, se prevé un 5-0 favorable al gobierno tras victorias previas como el acuerdo UE-Mercosur y Ley de Glaciares.