La marcha masiva contra la reforma laboral del gobierno de Javier Milei continúa concentrando a miles en las inmediaciones del Congreso Nacional, con docentes, jubilados, desocupados y organizaciones sociales denunciando la compra de senadores con chequeras, la traición de gobernadores peronistas y salarios miserables que no alcanzan para vivir dignamente.
Trabajadores de Aerolíneas Argentinas y chóferes de Uber relatan despidos masivos, retiros voluntarios forzados por bajos sueldos y una bronca generalizada ante aumentos en servicios y colectivos que pulverizan los ingresos, mientras una señora con cartel acusa a los gobernadores vendidos de traicionar al pueblo peronista y pide no reprimir a los jubilados.
Laura, secretaria general de AGDU, denuncia que el gobierno incumple una ley para aumentar salarios docentes un 51% y en su lugar impone solo un 12% en cuotas, lo que lleva a asambleas por paros indefinidos; Soledad Mosquera de ADEMI suma que los maestros porteños cobran menos de 900.000 pesos por cargo y necesitan triples turnos, convocando a paro nacional el lunes.
Rubén "Pollo" Sobrero critica la ausencia de la CGT en la movilización, alerta sobre 400 despidos diarios y pymes que cierran cada 50 minutos, exigiendo que el movimiento obrero salga a la calle para frenar a los "piratas del Senado"; trabajadores del INTI protestan por vaciamiento, industricidio y despidos como el de Alejandra Glanzel, mientras enfermeras del Garrahan como Bárbara denuncian descuentos salariales de casi 500.000 pesos y renuncias masivas por ajuste.
Desde el aire se observa un vallado modificado por orden de la ministra Alejandra Monteoliva que impide móviles de TV en puntos clave, y casos individuales como Araceli de Surteya, despedida por denunciar acoso policial, ilustran la precarización que la reforma agravaría, con la multitud firme en resistir su aplicación.