Hernández, del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), calificó la reforma laboral de regresiva, nefasta, ilegal, inaplicable y salvaje, eliminando derechos como licencias por enfermedad y afectando a todos los trabajadores en la jornada de lucha frente al Congreso.
Rechazó que trabajadores apoyen la ley pese a la victoria electoral del gobierno, tildó de traidores a senadores peronistas que votaron a favor y anunció más protestas, paralizaciones en Rosario y Córdoba, impulsando un paro general desde un nuevo espacio combativo liderado por la UOM.
Insistió en que el único camino es la calle, criticó la falta de creación de empleo formal desde 2012 y los 400 despidos diarios, rechazando que la reforma genere puestos laborales amid importaciones y cierres fabriles.
En estudio, destacaron la fractura sindical: SOMU participa pese a que CGT no llamó a movilizar, junto a CTA, proponiendo unidad en FESU para confrontar la ley.