El panel prevé el discurso de Javier Milei dividido en tres partes centradas en la herencia recibida, la coyuntura económica con crecimiento proyectado del 4% al 6% pese al lastre kirchnerista y el modelo futuro basado en Davos, evitando la hiperinflación que habría ocurrido sin el ajuste fiscal.
Milei tilda a opositores de "empresarios secanucas y golpistas", como Claudio Tapia de la AFA, y el debate muestra ejemplos concretos: la senadora Florencia López de La Rioja dice que "no van a alcanzar los helicópteros para que se esfuguen" como antes, acusada por un fiscal federal de sedición y apología del delito.
Juan Grabois defiende a López y Ricardo Quintela sin arrepentirse, mientras Luis Changui Cáceres, exdefensor de la democracia junto a Raúl Alfonsín, llama "psicótico" a Milei, medicado, y sugiere que se pegue un tiro en la cabeza para no solucionar problemas, generando repudio total.
El kirchnerismo aparece caduco y antidemocrático, responsable de pobreza al 60%, sindicalismo corrupto, capitalismo de amigos y golpes como 1989 y 2001 según Cristina Fernández de Kirchner; el panel redobla en una batalla cultural moral donde Milei defiende justicia con eficiencia contra inequidad.
Luis Petri recuerda la herencia de 57% pobres, 18 tipos de cambio, cepo, CIRA corrupto, 9000 piquetes anuales y sindicalistas controlando precios en supermercados, destacando recuperación desde diciembre con fin del impuesto inflacionario más injusto.