El gobierno de Javier Milei define a sus opositores como "empresarios, secanucas y golpistas", aplicando el término "secanucas de Tapia" a los allegados al presidente de la AFA, Claudio Tapia, tras una escena viral donde un hincha le seca la nuca en la tribuna, simbolizando para ellos un oligarca desconectado del pueblo.
En una entrevista reciente en el canal, el empresario Matías Moretti sorprendió al defender hiperpolíticamente a Tapia, destacando cómo este salvaguardó intereses de San Lorenzo cuando asumieron en 2023 con un club destruido y deudas por 7 millones de dólares, lo que generó cuestionamientos sobre su sobrereacción ante un tema no estrictamente político.
Panelistas analizan que Milei usa estos adjetivos para capitalizar el descontento popular con Chiquitapia, cuya imagen es baja, posicionándolo como enemigo funcional a su agenda de transición económica difícil, mientras crea conflicto con una oposición fragmentada.
Exclusiva: el discurso de Milei el domingo en la apertura de sesiones incluirá "la moral como política de Estado", dividido en tres partes inspiradas en Davos, recordando la herencia kirchnerista, la coyuntura y proyecciones de crecimiento del 4% al 6% este año pese al lastre pasado, contrastando con sectores protegidos que se enriquecieron a costa de consumidores.
Expertos destacan que Milei pone cara al corporativismo que involucionó Argentina, conectando a Tapia con impunidad de grupos en economía cerrada, mientras resultados como baja inflación y crecimiento del 4,4% el año pasado respaldan su visión.