El Senado aprobó esta noche un nuevo régimen penal juvenil en respuesta a la demanda social por mayor seguridad, según impulsó el gobierno de Javier Milei ante el flagelo de la inseguridad en Argentina. Panelistas del programa debaten su efectividad, con críticas que lo tildan de cortina de humo que no ataca las causas reales del delito.
Romina sostiene que la participación de jóvenes en delitos graves es menor al 2% según estadísticas judiciales, por lo que la ley no resuelve la inseguridad y va en contra de expertos en niñez y adolescencia. Acusa un enfoque punitivista de Patricia Bullrich y aliados, ignorando medidas preventivas para jóvenes vulnerables. Otros cuestionan la falta de centros para adicciones y el envío a hogares disfuncionales.
Defensores argumentan que otorga responsabilidad a menores desde los 14 o 15 años involucrados en bandas criminales y drogas, citando casos atroces como el asesinato de la nena Kim de 7 años por un chico de 14 que quedó libre. Critican que leyes vigentes permiten solturas repetidas y proponen resocialización con trabajo comunitario, aunque admiten problemas presupuestarios que casi tumban la ley en Diputados con 23.700 millones en disputa.
El debate escala con referencias a opinión pública favorable a bajar la edad de imputabilidad, pese a que estudios no prueban reducción de delitos y promedio mundial ronda los 14 años. Panel critica que no sustituye políticas de educación, salud mental y prevención, llamándolo una respuesta superficial mientras provincias reclaman fondos claros para adherir.