El senador peronista, integrante de la bancada justicialista, defendió el arduo debate en la Cámara de Diputados que modificó el proyecto original de régimen penal juvenil enviado por el Ejecutivo de Javier Milei en 2024, eliminando artículos inconstitucionales propuestos por la ministra Patricia Bullrich y logrando un texto superior gracias a la oposición firme y la participación de más de 30 organizaciones, jueces y expertos.
Reconoció aportes de otros bloques y celebró cambios como la prohibición de prisión perpetua para menores en el artículo 19, mantenimiento de la pena máxima en 15 años y modificaciones al artículo 27, superando el eslogan vacío de "delito de adulto, cárcel de adulto", pero alertó que el texto con media sanción sigue siendo "muy malo" por priorizar respuestas penales sobre integrales con educación y resocialización.
Denunció la manipulación de mayorías en comisiones del Senado que impidió un debate serio, comparándolo con errores en la ley de precarización laboral, y advirtió que esta ley obliga a respuestas penales primeras incluso para conflictos intrascendentes como peleas en recreos escolares, lesiones leves (artículo 89 Código Penal) o amenazas (artículo 149 bis), derivando casos a jueces y fiscales en lugar de preceptores o directores.
Criticó que menores de 14 y 15 años puedan ser juzgados por delitos culposos sin intención de dañar, eliminando intervenciones iniciales de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (CENAF), Defensoría de Derechos de Niños y la ley 26.061, priorizando privación de libertad salvo excepciones del artículo 11, y acusó al oficialismo de "cárcel o bala" pese a despidos de 3.000 técnicos.